RORSCHACH: Fundamentos psicoanalíticos.

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RORSCHACH: Fundamentos psicoanalíticos.
Arturo O. Alcaine Camón
ISBN 84-88269-62-5, 2002, 230 págs.
Textos de Psicoanálisis Aplicado nº 1
18 €

Cuando el autor me preguntó si estaría dispuesto a aportar un prólogo para este libro, en un primer momento pensé: “Eso es lo que faltaba, yo prologuista de un tratado sobre el test de Rorschach”. Puesto que, más alla de los test en general- el autor conoce bien mi actitud crítica hacia la psicología (véase mi libro “Cruzar las fronteras”, Rosario 1998)- con el Roschach- y eso el autor no pudo saber- tengo una historia muy personal que , como me di cuenta al preparar este prólogo, hace muchos años ya que cayó en una represión profunda. Si no sirve para más este prólogo- ya sea dicho de antemano- por lo menos ami mismo me sirvió para volver a acercarme a esta historia reprimida. Este acercamiento culminó en excavar hace unos días, entre los montones de cosas escondidas en los rincones más inaccesibles de mis estanterías, un ejemplar del test de Rorschach que debo de haber adquirido en los años sesenta.

Vale la pena contar aquí en grandes rasgos esta historia mía con el Roschach. Por aquel entonces, en los años setenta, aisistí a uno de estos cursos de la carrera de psicología en una universidad alemana, creo que era en el último ciclo y poco antes de la licenciatura.Esta carrera en su totalidad funcionó como una trituradora de mis ilusiones que tuve en relación con la psicología a la hora de optar por esta carrera. Al psicoanálisis ya se lo había “aniquilado” de entrada, o sea en el primer ciclo, tildándolo como engendro de unos cerebros bastante degenerados, y en todo caso un enemigo ejemplar de psicología comprometida con lo objetivo y lo cuantificable y, en fin, una psicología inscrita en lo científicamente correcto. Este destierro del psicoanálisis ya en el primer ciclo coincidió con la puesta en escena de todo un “ instrumento de tortura” diseñado para el adiestramiento de los alumnos en los “ métodos “ de la psicología: estadística, análisis factorial, teoría de medición, construcción de test etcétera, etcétera.Pero a medida que se avecinó el fin de la carrera y en los alumnos se reforzó la sensación de estar ante un vació total respecto a no disponer de ninguna cualificación práctica para la futura actividad profesional, de pronto entraron en el plan de estudios, bajo el término” test proyectivos” algunos instrumentos psicodiagnósticos que desprendían exactamente este olor de lo científicamente no correcto denunciado y ridiculizado tan insistentemente durante tantos años. Y precisamente así los pobres docentes de turno presentaron la materia, envuelta en una ambiguidad casi palpable. Lo hacian pidiendo disculpas todo el rato- no en sus palabras pero mediante sus gentes y rostros- y el mensaje que me llegó era que , al igual que la prostitución, en algun momento un psicológo, para ganarse la vida, no tiene más remedio que hacer cosas sucias, y entre estas cuenta a recurrir a los “ test proyectivos”. lo que pasa es que , diferencia del T.A.T que para mí tenía con todo un toque simpatico, al Rorschach consiguieron meter en esa trituradora ya mencionada de la cual al fin y al cabo una vez más no salía otra cosa que fórmulas. Mis recuerdos del Rorschach son estos: una maleza de códigos oscuros para clasificar las respuestas, pesquisas interminables en manuales aplastantes( creo que a nosotros nos tocaron los de Klopfer) y luego el intento desesperado de combinar y resumir los resultados. En fin, tuvimos que manejar una especie de maquina despiadada y nefasta que al final escupío alguna (o algunas) etiquetas psicopatológicas. Y eso sin marco conceptual algúno, sin idea sintetizadora que hubiera facilitado colocar los resultados en algún contexto coherente. En resumen, en el intento de sacar mi encuetro con el Rorschach de la represión compruebo que esta guarda todavía todas las señas de una máquina desubjetivante y, como a diferencia y, como a diferencia de los test de inteligencia pretende penetrar en lo más profundo de la psique humana, esta máquina desubjetivante en mi memoria de hecho tiene los rasgos de un amo, en el sentido de lacan, un amo devorador que no se cansa de apropiarse del objeto de su deseo, que son los probandos.

A partir de mi historia especial con el Rorschach expuesta
anteriormente, el valor muy personal que atribuyó a este libro consiste en sacar de la pudredumbre, por asi decirlo, un cadáver de mi pasado y, en términos más “científicos”, reavivar este instrumento nefasto y esclerotizado, conectándolo con un discurso del sujeto. Este discurso del sujeto debe tener su punto de partida ya en la situación conformada por el “setting” en el cual se administra el Rorschach que lejos der un acontecimiento “neutro”, implica una dinámica muy delicada e intrincada entre el administrador y el probando. Aunque la conexión establecida por el autor pasa por un discurso muy especial, el lacaniano, el libro aporta unos planteamientos colocados en un ámbito más amplio: Introduce un elemento concreto en el debate sobre el sentido o la falta de sentido de introducir instrumentos psicodiagnósticos en la clínica psicoanalítica.
El propio Lacan tuvo sus dudas al respecto (véase “El campo de la palabra…”, Escritos) que más allá de preguntar por el valor propio de instrumentos y técnicas que entran en el espacio del psicoanálisis desde fuera giran en torno del tema de la compatibilidad (en el texto citado la compatibilidad entre la ipnosis/narcosis por un lado cuya “eficacia” Lacan no niega y la cura psicoanalistica por otro). Pero no es que, por tratarse, por tratarse de un argumento de Lacan, eso sea un tema cerrado. De la misma manera sería fructífero relacionar los criterios que el autor establece para el uso de Rorschach con los argumentos que R. Rodulfo esgrime respecto del papel del psicodiagnóstico en el margen de la clínica psicoanalítica (véase “ El niño y el significante”, cap. 2) o de las categorías psicopatológicas ara el psicoanálisis (véase op. cit. cap. 8).

El autor sobre todo en la última parte del libro, reflexiona detenidamente sobre esta problemática y sus implicaciones no sólo éticas sino tambíen técnicas (en relación con el impacto del test en la dinámica de la transferencia/contratrasferencia), y eso a partir de experiencias, conflictos y desencuentros concretos. Es más, tiene el valor de someter en público su propia práctica con el Rorschach a una autocrítica, una cosa que pocas veces pasa entre los psicoanalistas donde los “defectos” del analista, como mucho, recaen en su privacidad, a no ser que de entrada vayan a cargo del paciente.

Ya sólo por eso no puedo sino recomendar la lectura de este libro a los profesionales en general que trabajan en el campo del psicodiagnóstico y particularmente a los que trabajan en la clínica psicoanalítica.
Eckart Leiser (Universidad Libre de Berlín)

Índice
Prólogo
Prefacio
Introducción histórica
Rorschach como espacio transicional
Administración de la prueba
En un lugar de la mancha ( localizaciones)
La realidad
Fantasias y fantasmas
En este mundo traidor (Respuestas cromáticas)
Los claroscuros
El cuadrilátero
EB ( Erlebnistypus)
eb (Experiencia base)
EA/ep
Contenidos
H+Hd/A+Ad
An. Las respuestas anatómicas
Sx. Respuestas sexuales
Ay. Respuestas religiosas y antropológicas
Gg. Respuestas de vestido
Na, Fi, Ex. Naturaleza, fuego y explosiones
Ge y Ls. Geográficas y paisajes
Bl. Sangre
Hh. Objetos del hogar. Arquitectónicas
El sin par reflejo de narciso
Accidentes en el discurso
Fenómenos Especiales Deficitarios
a) Choques
b) Perseveraciones
Fenómenos especiales Productivos
CONTAM
INCOM
FABCOM
Fenómenos Especiales Subjetivos
MOR
ALOG
La fusión de la figura y el fondo
Crítica del sujeto y crítica al objeto
EQE
Choque al vacío
Usos y abusos
Objetivos y propósitos
Para qué?
¿Cómo?
¿Y después qué?
Un par de abusos clínicos
Pablo y sus partes
Mario y el miedo, casi una fobia
Breve glosario de términos psicoanalíticos
Referencias bibliográficas

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